Pura Verde: cuando las finanzas hablan el idioma del clima
¿Sabías que la forma en que un banco presta dinero puede acelerar o frenar la descarbonización de un país?
En Costa Rica, el Banco Nacional está demostrando que el sistema financiero puede ser un aliado clave en la acción climática, y su programa Pura Verde es uno de los ejemplos más concretos de cómo lograrlo.
¿Qué es Pura Verde?
Pura Verde es una taxonomía de financiamiento climático, es decir, un sistema que permite identificar y clasificar de forma rigurosa qué proyectos, actividades e inversiones realmente contribuyen a enfrentar el cambio climático. En términos simples: es una manera de asegurarse de que el dinero destinado a lo “verde” llegue a donde debe llegar.
Su propósito va más allá de un producto financiero. Busca canalizar recursos hacia una economía baja en carbono, más resiliente y sostenible, al tiempo que reduce el riesgo de greenwashing y fortalece la transparencia en el mercado financiero.
¿Cuáles son los criterios técnicos que utiliza el Banco Nacional para definir qué proyectos califican como “verdes” dentro de Pura Verde?
El programa no opera con criterios inventados: se apoya en los marcos internacionales más sólidos y reconocidos, como el Acuerdo de París, la Taxonomía de la Unión Europea, los estándares de la Climate Bonds Initiative y los principios de Bonos Verdes del ICMA. Estos referentes definen con claridad qué significa contribuir de verdad a los objetivos climáticos, sin causar daño a otros objetivos ambientales y respetando garantías sociales mínimas.
En la práctica, el Banco Nacional utiliza 90 planes de inversión con enfoque climático que clasifican su cartera de crédito en sectores como energía renovable, eficiencia energética, agricultura y silvicultura. Así, cada operación de crédito tiene un respaldo técnico verificable y se puede contabilizar el impacto real en emisiones evitadas.
¿Qué gana una empresa al sumarse?
Las empresas y proyectos que forman parte del programa Pura Verde obtienen acceso preferencial a financiamiento destinado a iniciativas sostenibles, lo que les permite impulsar su competitividad y reputación en el mercado. Además, al alinearse con criterios claros y verificables, disminuyen el riesgo de ser asociados con greenwashing y mejoran la transparencia frente a inversionistas y otros grupos de interés, facilitando la atracción de capital y el cumplimiento de normativas nacionales e internacionales.
En términos prácticos y de impacto país, ¿cómo contribuye Pura Verde a las metas nacionales de descarbonización, resiliencia climática y desarrollo sostenible?
Pura Verde promueve la canalización de recursos hacia actividades y proyectos que realmente contribuyen a la mitigación y adaptación al cambio climático, fortaleciendo así la credibilidad y eficiencia del sector financiero. Al incentivar inversiones alineadas con una economía baja en carbono y resiliente, impulsa la innovación y la creación de empleo verde, y apoya el cumplimiento de los compromisos climáticos asumidos por el país, contribuyendo al desarrollo sostenible de Costa Rica.
Desde la Alianza para la Acción Climática, celebramos iniciativas como esta que demuestran que el sector privado y el sistema financiero pueden y deben ser protagonistas de la transformación que Costa Rica necesita.
